Gastronomía

París, Después de Cenar: Tres Mesas donde la Noche Continúa

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Le Pompon, Mondaine y Le Piaf proponen tres maneras distintas de prolongar una velada en París. Música en directo, DJ, piano y baile entran en escena cuando la cena deja de marcar el final de la noche.

En París, la cena vuelve a mirar hacia la madrugada. Frente al restaurante entendido únicamente como lugar al que se va a comer, algunas direcciones recuperan una fórmula en la que la mesa es solo el primer capítulo de la noche.

Este otoño, tres establecimientos de Paris Society reflejan esa tendencia desde perspectivas muy diferentes. Le Pompon, Mondaine y Le Piaf combinan gastronomía y música, pero cada uno construye su propia manera de llevar la cena más allá de los postres.

París, cuando la cena da paso a la noche

París, cuando la cena da paso a la noche

Le Pompon: del Palais Brongniart al baile

En el histórico barrio de la Bourse, Le Pompon ocupa el Palais Brongniart y plantea una noche que comienza alrededor de una mesa y cambia de ritmo a medida que pasan las horas.

La carta incluye propuestas como maíz crujiente, solomillo de ternera a la pimienta, spicy lobster linguini o paletilla de cordero confitada. Para terminar, pavlova y midnight churros para compartir, junto a versiones de cócteles clásicos como el Cosmopolitan o el Appletini.

Después llega la música. El DJ recorre distintas épocas, desde los años sesenta hasta la actualidad, y el ambiente evoluciona progresivamente de la cena al baile. Abierto de martes a sábado hasta las dos de la madrugada, aquí sentarse a la mesa es también una forma de empezar la noche.

París, cuando la cena da paso a la noche

París, cuando la cena da paso a la noche

Mondaine: música en directo entre las mesas

Mondaine lleva el concepto en otra dirección. Esta temporada renueva su Live Dinner Show, con tres cantantes acompañados por piano, bajo y batería.

No existe una separación clara entre escenario y comedor. Los artistas se mueven entre las mesas y el espectáculo sucede mientras continúa el servicio, integrándose en la propia dinámica de la cena.

El repertorio pasa de Gainsbourg y Bardot al pop y al disco internacional, con canciones reinterpretadas específicamente para el espacio. La propuesta gastronómica acompaña la noche con caviar, marisco, pescados enteros, piezas de carne y postres para compartir.

Aquí no hay que esperar al final de la cena para que empiece el espectáculo: ambas cosas suceden al mismo tiempo.

París, cuando la cena da paso a la noche

París, cuando la cena da paso a la noche

Le Piaf: del piano al Nid de nuit

En el distrito VIII, Le Piaf mantiene una fórmula ligada a una imagen muy reconocible de las noches parisinas: luces tenues, cortinas rojas y un piano alrededor del cual conviven clásicos franceses, rock británico y pop estadounidense.

Durante la cena, la carta recupera platos de la cocina francesa como foie gras mi-cuit con brioche tostada, pollo asado con patatas fritas caseras, entrecot a la pimienta o lenguado meunière entero para compartir.

Pero la noche tiene una segunda parte. Cuando termina el servicio, basta con bajar unas escaleras para llegar al Nid de nuit, el espacio situado en el sótano donde los cócteles toman el relevo y la velada puede continuar hasta las dos de la madrugada.

París, cuando la cena da paso a la noche

París, cuando la cena da paso a la noche

Tres formas de vivir la noche parisina

No se trata exactamente del mismo concepto repetido en tres direcciones. En Le Pompon, el DJ transforma gradualmente el ambiente; Mondaine lleva la actuación en directo hasta las mesas; Le Piaf conserva el piano como parte de la cena antes de trasladar la noche al piso inferior.

Tres fórmulas distintas que coinciden en algo: en estas mesas parisinas, pedir el postre ya no significa necesariamente que la noche esté llegando a su fin.

 

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